viernes, 22 de septiembre de 2017

PANNA COTTA CON COULIS DE FRUTOS ROJOS


La panna cotta (nata cocida en italiano), es un postre tradicional de fama universal, originario de la región del Piamonte en Italia. Es fácil y rápido de preparar. La única dificultad: la textura, ligeramente cuajada, que tiemble como un flan. Si sigues mi receta, te saldrá perfecta.

Yo la he acompañado con un coulis de frutos rojos porque en casa nos apasiona, aunque también está buenísima con mermelada o chocolate, o con un coulis preparado con las frutas que más os gusten. 

Ingredientes:

- Medio litro de nata líquida para montar.
- Azúcar al gusto.
- Cuatro hojas de gelatina.

Para el coulis de frutos rojos:

- Una bolsa de frutos rojos congelados.
- Azúcar al gusto. 

Preparación: 

La Panna cotta, en cinco pasos:

1.- Calentamos la nata con el azúcar en un cazo hasta que hierva, removiendo para que no se pegue. Probamos y añadimos azúcar si nos gusta más dulce.

2.- Hidratamos las hojas de gelatina cubriéndolas con agua.

3.- Cuándo la mezcla de nata y azúcar hierva, escurrimos las hojas de gelatina con la mano, las incorporamos a la nata, y removemos hasta que vuelva a hervir.

4.- Repartimos la mezcla en los moldes, copas o vasos, y enfriamos en el frigorífico al menos tres horas, o hasta que cuaje.

5.- Desmoldar y servir, o sacar la copa o vaso del frigorífico (opción más fácil). 

El coulis de frutos rojos, en tres pasos:

1.- Calentamos los frutos rojos con el azúcar en una cazuela hasta que hierva, y dejamos cocer quince minutos.

2.- Trituramos la mezcla y probamos. Si está demasiado ácida, añadimos azúcar. Ten en cuenta que el sabor debe ser ácido, para que contraste con el dulzor de la panna cotta.

3.- Pasamos el coulis por el colador chino, y reservamos en el frigorífico hasta el momento de degustarlo.

Y listo, dos elaboraciones rápidas, sencillas y buenísimas que no te puedes perder. Cuesta más enfriar la panna cotta que cocinarla. 

Yo la he preparado directamente en una copa de cristal y la he cubierto con el coulis, coronado con unas frutitas rojas y unas hojas de menta; ha quedado precioso y muy bueno.

Consejos:

- Antes de preparar el coulis, reservad unas frutitas para adornar nuestra panna cotta. Yo, en este caso, he elegido pequeños arándanos y grosellas. Y si disponemos de unas hojitas de menta, quedará perfecto.

- Yo prefiero preparar el coulis con frutas congeladas, que se encuentran con facilidad en el súper (Lidl y Mercadona, por ejemplo), porque me resulta más fácil y barato que comprar los frutos rojos frescos. Además, no es necesario descongelarlos y queda buenísimo.

- Si optáis por un molde, la panna cotta suele pegarse bastante. Ayuda a desmoldar sumergir unos segundos el molde en agua muy caliente; sólo unos segundos, porque de lo contrario la panna cotta podría fundirse, o sea pasar de sólido a líquido: una catástrofe.

- La opción de las copas o vasos de cristal es estupenda porque no hay que desmoldar, y queda muy bonito.

- El coulis debe tener un puntito ácido, para que contraste con el dulzor de la panna cotta.