martes, 22 de mayo de 2018

LOMO RELLENO DE ESPINACAS Y CHEDDAR SOBRE COMPOTA DE TOMATE ESPECIADO.



Sabores maravillosos en esta receta. El lomo con el relleno de espinacas, bacon y cheddar es perfecto, y la compota, dulce y especiada a la vez con un puntito picante, es para comerla a cucharadas. Y la combinación de ambos insuperable.

Es una receta de una de las revistas Love Cocina, que siempre tiene propuestas estupendas, y os aseguro que ésta es buenísima.

Ingredientes para cuatro personas:

- 12 filetes de lomo de cerdo gorditos, para espalmarlos sin que se rompan.
- 12 lonchas de queso cheddar.
- 300 gramos de espinacas.
- 12 lonchas finas de bacon.
- Aceite de oliva virgen.
- Pimienta negra recién molida.
- Sal.

Para la compota de tomate especiado:

- 300 gramos de tomate triturado.
- 40 gramos de azúcar.
- Medio vaso de chupito de vinagre de sidra.
- Media cucharadita de pimentón dulce.
- Media cucharadita de salsa picante (tabasco, harissa..) o media cucharadita de pimentón picante o de harissa picante en polvo.
- Una cucharada de salsa Worcestershire.
- Sal. 

Preparación: 

Comenzamos con el relleno de espinacas. Quitamos las cortezas y ternillas al bacon, lo cortamos en tiritas finas y reservamos.

Lavamos y picamos las espinacas a cuchillo, eliminando los tallos, y reservamos.

Doramos el bacon en una sartén con un hilo de aceite de oliva virgen, y añadimos las espinacas, que cocinamos hasta que reduzcan y estén cocidas, con una pizca de sal. Comprobamos el punto de sazón y rectificamos si es necesario. Retiramos del calor y dejamos enfriar.

Continuamos con la compota de tomate especiado: calentamos el azúcar en un cazo, a fuego lento hasta conseguir un caramelo. Hay que remover para que no se queme. Cuándo el caramelo esté rubio, retiramos del calor, removemos para que termine de fundir, e incorporamos el vinagre, removemos. Añadimos el tomate triturado y mezclamos; incorporamos el resto de ingredientes: media cucharadita de pimentón, media cucharadita de salsa picante, una cucharada de salsa Worcestershire y una pizca de sal. Removemos bien para que se mezclen los ingredientes, y lo cocemos a fuego lento, hasta conseguir una compota espesa. Comprobamos el punto de sazón, rectificamos si es necesario, y reservamos.

Seguimos con los rollitos de lomo. Les quitamos la grasa a los filetes y, de uno en uno, los colocamos sobre una tabla y los espalmamos lo máximo posible, pero sin romperlos. Salpimentamos todas las lonchas, y de una en una, cubrimos con una loncha de queso cheddar y una cucharada de relleno de espinacas y bacon. Cerramos los lados, y enrollamos cerrando con palillos. Seguimos hasta terminar todos los filetes.

Precalentamos el horno a 180º.

Doramos los rollitos en una sartén con un hilo de aceite de oliva virgen, y los vamos colocando en una fuente de horno. Cuándo estén todos, los horneamos durante cinco minutos aproximadamente, hasta que se funda el queso. Sacamos del horno y, en cuanto podamos manipularlos sin quemarnos, quitamos los palillos y los partimos por la mitad en diagonal.

Y ya sólo nos queda montar el plato: una ración generosa de compota y, sobre ella, los rollitos partidos por la mitad. Lo puedes acompañar o no, con judías verdes, puré de patata, arroz blanco, brócoli, bimi...lo que más te guste. Sinceramente, creo que no necesita nada más.

Técnicas y consejos: 

- Espalmar cosiste en golpear un filete de carne para hacerlo más tierno, fino y grande, con una espalmadera o maza, que tiene pinchos en una de sus caras. 

- Es esencial cerrar bien los rollitos para evitar que se salga el queso al fundirse. Para ello hay que comenzar a enrollar, y doblar los extremos de ambos lados del lomo sobre el rollito, y seguir enrollando. Y cerrar con los palillos que sean necesarios. Y, aun así, yo siempre tengo alguno rebelde que pierde queso en el proceso. 

- La salsa Worcestershire, también llamada salsa Perrins, Worcester o salsa inglesa (no confundir con la salsa inglesa dulce) es fácil de encontrar en los supermercados. Su origen lo hallamos en Worcester, Gran Bretaña, en el S.XIX y, si queréis saber más sobre ella, os recomiendo este interesante artículo de Directo al Paladar.

- El punto del caramelo es cuando está rubio, es decir, amarillo. En ese momento, retiramos del calor y seguimos removiendo hasta que se termine de fundir.

- Si te sobra compota de tomate, que lo dudo, al congelador.