sábado, 21 de octubre de 2017

PATATAS "ASADAS SIN HORNO"


Patatas que parecen asadas al horno, pero que no han entrado en él. Tostaditas y crujientes por fuera, blanditas y cremosas por dentro. Para acompañar carne, pescado, huevos, o con una ensalada. Riquísimas con una buena mayonesa casera, y de locura con salsa tártara (puedes ver la receta aquí).

Y lo mejor de todo: facilísimo.

Ingredientes:

- Patatas, preferiblemente del mismo tamaño.
- Aceite de oliva virgen o mantequilla.
- Pimienta negra recién molida.
- Sal.

Preparación:

Lavamos muy bien las patatas, porque las vamos a cocer con piel. Las colocamos en una cazuela amplia, y cubrimos con agua. Ponemos la cazuela a fuego fuerte y, cuando el agua comience a hervir, añadimos una cucharadita de sal. Cocemos hasta que las patatas estén blanditas (podemos comprobarlo pinchando con una brocheta, con cuidado, para no romper la patata). El tiempo dependerá del tamaño de la patata, si son pequeñas con diez minutos será suficiente, y si son gordas, necesitarán aproximadamente media hora.

Cuando estén cocidas, las sacamos del agua, las escurrimos y dejamos que se templen. Cuándo podamos manipularlas sin quemarnos, las partimos por la mitad, intentando que no se desprenda la piel, y las salpimentamos. Preparamos una sartén con un hilo de aceite de oliva virgen o con una nuez de mantequilla, y tostamos las patatas a fuego lento, primero por el lado del corte, y luego por el lado de la piel, hasta que queden a nuestro gusto.

Y listo, así de fácil y rico. Y sano, porque apenas añadimos grasa.

Consejos:

- Lo mejor es que las patatas sean del mismo tamaño, porque así se cocinan a la vez. Si utilizas de distinto tamaño, sólo tendrás que sacar las pequeñas antes que las grandes.

- Hay que limpiar bien la piel de las patatas bajo el grifo, con un cepillo suave.

- Yo suelo preparar patatas para que sobren, y las guardo en el frigorífico metiditas en una fiambrera, y al día siguiente sólo hay que volver a pasarlas por la sartén. Como recién hechas.

- En casa normalmente las preparamos con aceite de oliva virgen, aunque de vez en cuando sucumbimos a la mantequilla.