martes, 9 de diciembre de 2014

CREMA DE ALCACHOFA



En casa acostumbramos a tomar una crema de verduras o legumbres cada noche, intentando que sean variadas, de distintos sabores y colores. La de alcachofa es muy reconfortante, sobre todo cuándo hace frío, y con el toque de jamón crujiente está deliciosa.

La alcachofa es una verdura de invierno, cuya recolección se inicia en octubre y finaliza en primavera en el mediterráneo, aunque la podemos consumir todo el año en conserva o congelada. Es la flor de la alcachofera, rica en potasio, magnesio y fósforo, con abundante fibra y muy poca grasa; es decir, todo son ventajas.

Ingredientes para cuatro personas: 

1 kilo de alcachofas.
Una rama de apio.
Una cebolla.
Una patata grande.
Caldo de pollo suave.
Aceite de oliva.
Dos lonchas grandes de jamón serrano (opcional).

Preparación: 

Pelamos y cortamos en brunoise el apio y la cebolla, y sofreímos en una cazuela con un hilo de aceite de oliva y sal, hasta que se dore y comience a pegarse en el fondo de la cazuela.

Seguidamente, limpiamos y troceamos las alcachofas, todas excepto una, eliminando parte del tallo, las hojas duras y la pelusilla interior. Para evitar que se oxiden, las sumergimos en agua con perejil. Pelamos y troceamos también la patata, y la añadimos junto con las alcachofas a la cazuela. Damos una vuelta mezclando los ingredientes, añadimos el caldo de pollo hasta cubrir, y medio litro de agua. Cocemos durante media hora o hasta que la verdura esté tierna. Trituramos y pasamos por el chino para obtener una crema muy fina. Comprobamos el punto de sal, pero teniendo en cuenta que vamos a añadir jamón serrano.

Para obtener el crujiente de jamón serrano, lo deshidratamos en el microondas colocándolo entre dos trozos de papel de horno, dentro de una bandeja, a potencia máxima durante medio minuto. Debe quedar muy crujiente; si no es suficiente medio minuto, repetir la operación sin dejar de controlarlo, porque se quema fácilmente. Una vez deshidratado el jamón, lo picamos en un mortero a nuestro gusto. También podemos servir el jamón troceado o entero, estará igual de rico.

La alcachofa reservada, la lavamos y limpiamos igualmente, desechando las hojas duras, y la fileteamos en lonchitas muy finas. En una sartén con un hilo de aceite, la freímos hasta que quede crujiente, pero sin quemarse. Escurrimos sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.

Servimos la crema, con el crujiente de alcachofa y de jamón.

Consejos: 

- Cortar en brunoise es trocear las verduras en pequeños dados. En este caso no es necesario que sean muy pequeños porque las vamos a triturar.

- La cebolla se sofríe más rápido si añadimos un poco de sal.

- Podemos cocer la verdura con caldo de pollo, de verdura, o simplemente agua. Yo acostumbro a cubrir con caldo y añadir después agua, y el resultado es muy bueno; pero hay que tener en cuenta que el caldo debe ser suave, porque de lo contrario su sabor predominaría sobre el de la verdura.

- Antes de triturar la verdura, es aconsejable retirar parte del caldo y reservarlo, para evitar que nos quede una crema demasiado líquida. Después, si es muy espesa, siempre podemos añadir el caldo reservado. Si a pesar de todo quedara líquida, se espesa añadiendo una cucharadita de maizena disuelta en agua fría (si el agua no está fría no se disolverá la maizena), e hirviendo después la crema para que espese.

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