domingo, 19 de febrero de 2017

PASTELITO DE CHOCOLATE AL VINO TINTO, CON SALSA INGLESA Y COULIS DE FRAMBUESA


Hoy os presento un postre buenísimo que, aunque laborioso no es difícil, excepto la salsa inglesa, que tiene más dificultad. Pero, si seguimos las instrucciones al pie de la letra, el éxito está asegurado. Absolutamente delicioso.

Se trata de una receta de Clara P. Villalón, autora del maravilloso blog Miss Migas, uno de los primeros que me inspiraron y me animaron a iniciar esta aventura. Clara fue concursante de la primera edición de Masterchef, y esta receta suya es una de las más aplaudidas y recordadas de el programa. Y es normal, porque es perfecta.

Ingredientes:

Para el pastelito:

- 100 gramos de chocolate.
- Dos huevos.
- 20 gramos de harina.
- 30 gramos de mantequilla.
- 50 gramos de azúcar.
- Media vaina de vainilla.
- Vino tinto (un vaso pequeño, de los de chupito).  

Para la crema inglesa:

- 200 mililitros de nata líquida para montar, con al menos un 35,1% de materia grasa.
- Dos yemas de huevo.
- Media vaina de vainilla. 
- Dos cucharaditas de postre de azúcar.

Para el coulis:

- 50 gramos de frambuesas.
- 20 gramos de azúcar.

* Necesitaremos un molde de muffins o de pastelitos; el mío es de silicona, y va de maravilla porque no se pega nada.

Preparación:

Comenzamos por el pastelito:

Precalentamos el horno a 150º. Deretimos el chocolate y la mantequilla en un cazo a fuego lento, removiendo y con muchísimo cuidado para que no se queme, y dejamos que temple un poco. Aparte, con unas varillas, batimos los huevos con el azúcar hasta que queden espumosos, y los incorporamos al chocolate con mantequilla, poco a poco y sin dejar de batir para evitar que se cuajen los huevos

Abrimos una vaina de vainilla y sacamos las semillas. Utilizaremos la mitad para el pastelito, y el resto para la crema inglesa.

Añadimos a la mezcla anterior el vino, la harina y la mitad de las semillas de vainilla, y mezclamos bien con una espátula de silicona hasta obtener una masa homogénea. Repartimos en un molde y horneamos durante diez minutos, aproximadamente. Vigilad para que no se quemen. Una vez fuera del horno, dejamos templar, desmoldamos y los colocamos sobre una rejilla para que se enfríen.

Como tienen muy poca harina y bastante huevo, son unos pastelitos muy jugosos y con un sabor a chocolate muy rico, aromatizados por el vino tinto, que si es bueno, mejor. 

Seguimos con la crema inglesa:

Infusionamos la nata con la vainilla, es decir, la calentamos suavemente con la mitad de semillas de vainilla reservadas hasta que hierva, colamos y dejamos que temple

Aparte, batimos las yemas con el azúcar utilizando un batidor de varillas, hasta que blanqueen

Incorporamos la nata a las yemas sin dejar de batir con las varillas y, cuándo estén bien mezcladas, cocemos a fuego lento sin dejar de remover hasta que comiencen a espesar. En ese instante, retiramos del fuego y enfriamos en el frigorífico. No deben hervir porque se nos cortaría la crema. Mantenemos fría hasta el momento de servir.

Terminamos con lo más fácil, el coulis:

En un cazo, cocemos las frambuesas con el azúcar a fuego lento, y removiendo de vez en cuando para que no se peguen. Hay que cocinar hasta que las frambuesas se deshagan. Probamos y añadimos más azúcar si está demasiado ácido, aunque lo bueno de este postre es el contraste entre el chocolate, el dulzor de la crema y la acidez del coulis. Si está muy espeso, podemos añadir una pizca de agua. Trituramos y pasamos por el chino para eliminar las semillas de la frambuesa y que nos quede muy fino. Reservamos en el frigorífico.

Y, una vez listas las tres preparaciones, montamos el plato: el pastelito en el centro, la crema inglesa alrededor, y terminamos con unos puntos de coulis de frambuesa sobre la crema. 

Por supuesto, acompañamos el postre con el resto del coulis, porque siempre hay quién disfruta con más cantidad. 

Satisfacción absoluta garantizada.

Técnicas y consejos:

- El coulis, procedente de la cocina francesa, es una salsa tamizada de frutas o vegetales que se obtiene de su cocción. Siempre hay que colar o tamizar la preparación; coulis se deriva del verbo francés "couler", que significa colar. Congela perfectamente.

- La crema inglesa, como su propio nombre indica, procede de la repostería inglesa, y también se utiliza como base láctea para preparar helados. Podéis poner más azúcar a la crema, aunque con dos cucharadas de postre queda dulce y muy rica. Lo más importante para conseguir que espese y no se cuajen los huevos, es cocer la mezcla a fuego muy lento, removiendo constantemente con las varillas. No hay que quitarle ojo, y si vemos que va a comenzar a hervir, retiramos del calor un momento y lo volvemos a acercar, siempre sin dejar de remover, y sin que hieva. Y en cuanto comience a espesar, retirar y meter inmediatamente en el frigorífico; al enfríar espesará un poco más.

- Los pastelitos hay que enfriarlos sobre una rejilla, para que circule el aire y no se humedezcan. 

- Blanquear las yemas o huevos consiste en batirlas  con azúcar hasta que aumenten de volumen y espesen. Se denomina así porque, al batirlas, las yemas o huevos quedan con un color más claro.

- Hay una aplia variedad de moldes de silicona en el mercado, con diferentes formas y tamaños. Funcionan de maravilla porque no se pegan las masas y es muy fácil desmoldar. Eso sí, hay que dejar que se enfríen un poco para manipularlos sin peligro.   


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