domingo, 26 de marzo de 2017

CREMA DE ESPINACAS


Creo que ya tocaba una crema de verdura de las que tanto me gustan. Y ésta, de espinacas, es un acierto, y una solución para quienes no sienten mucha estima por esa planta de grandes hojas verdes. La podemos consumir cruda o cocida, y contiene minerales, vitaminas, pigmentos y fitonutrientes, incluyendo potasio, manganeso, zinc, magnesio, hierro y calcio. Casi nada, así que vamos con la receta.

Ingredientes: 

- Un diente de ajo.
- Una cebolla.
- Un puerro.
- Una rama de apio.
- 300 gramos de espinacas frescas.
- Una patata grande.
- Caldo de ave.
- Leche (opcional).
- Aceite de oliva virgen.
- Sal.

Preparación: 

Pelamos y lavamos el ajo, la cebolla, el puerro y la rama de apio. Fileteamos el ajo, y cortamos el resto de hortalizas en brunoise. 

Calentamos un hilo de aceite en una cazuela, y añadimos el ajo. Cuándo comience a dorar, añadimos el puerro, la cebolla y el apio, con una pizca de sal, y dejamos que sofría despacito hasta que esté dorado y comience a pegarse en la cazuela.

Mientras tanto, lavamos las espinacas y eliminamos los tallos. Cuándo el sofríto esté listo, incorporamos las hojas de la espinacas, y dejamos que reduzcan.

Pelamos, lavamos y cortamos la patata en trozos grandes y, cuando las espinacas hayan reducido, las añadimos a la cazuela. Damos una vuelta, cubrimos con el caldo de ave, y añadimos un cuarto de litro de agua, aproximadamente, y cocemos durante media hora o hasta que las patatas estén cocidas.

Dejamos que temple el guiso, y retiramos la mayor parte del líquido, que reservaremos. Opcionalmente, añadimos un vaso de leche antes de triturar la crema; así obtendremos un sabor más suave y añadimos un extra de calcio.

Trituramos la crema y la pasamos por el chino para obtener una textura muy fina. Si es necesario, y dependiendo de nuestras preferencias, añadimos líquido del que hemos retirado y reservado.

Y ya tenemos una rica crema, un entrante estupendo que podemos enriquecer con queso rallado, una cucharada de requesón, sal de jamón, o lo que se os ocurra.

Consejos:

- Para que esta crema quede rica, como con todas las de verdura, hay que hacer un buen sofrito, cocinarlo a fuego lento y dejar que evapore el agua hasta que comience a pegarse en el fondo de la cazuela, y utilizar caldo para cocerla. Ese es el secreto.

- Siempre hay que retirar líquido antes de triturar una salsa o una crema. De este modo evitamos que nos quede muy aguada y, si queda demasiado espesa, añadiremos el líquido reservado. 

- El líquido de cocción que nos sobre podemos guardarlo para añadirlo al caldo de cocción de un arroz o una sopa, o tomarlo directamente. Muchos de los nutrientes quedan en el agua.

- Como ya os he comentado, añadir leche es opcional. Si lo hacemos, la crema queda muy suave, perfecta para quienes no les entusiasme mucho el sabor de las espinacas.  

- Podemos comprar las espinacas en manojos, o una bolsa del súper que, normalmente, contienen las espinacas cortadas y lavadas, lo que supone un buen ahorro de tiempo.

- Las espinacas merman muchísimo, aunque parezca que hay muchas, comprobaréis que no es así.



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