viernes, 22 de septiembre de 2017

PANNA COTTA CON COULIS DE FRUTOS ROJOS


La panna cotta (nata cocida en italiano), es un postre tradicional de fama universal, originario de la región del Piamonte en Italia. Es fácil y rápido de preparar. La única dificultad: la textura, ligeramente cuajada, que tiemble como un flan. Si sigues mi receta, te saldrá perfecta.

Yo la he acompañado con un coulis de frutos rojos porque en casa nos apasiona, aunque también está buenísima con mermelada o chocolate, o con un coulis preparado con las frutas que más os gusten. 

Ingredientes:

- Medio litro de nata líquida para montar.
- Azúcar al gusto.
- Cuatro hojas de gelatina.

Para el coulis de frutos rojos:

- Una bolsa de frutos rojos congelados.
- Azúcar al gusto. 

Preparación: 

La Panna cotta, en cinco pasos:

1.- Calentamos la nata con el azúcar en un cazo hasta que hierva, removiendo para que no se pegue. Probamos y añadimos azúcar si nos gusta más dulce.

2.- Hidratamos las hojas de gelatina cubriéndolas con agua.

3.- Cuándo la mezcla de nata y azúcar hierva, escurrimos las hojas de gelatina con la mano, las incorporamos a la nata, y removemos hasta que vuelva a hervir.

4.- Repartimos la mezcla en los moldes, copas o vasos, y enfriamos en el frigorífico al menos tres horas, o hasta que cuaje.

5.- Desmoldar y servir, o sacar la copa o vaso del frigorífico (opción más fácil). 

El coulis de frutos rojos, en tres pasos:

1.- Calentamos los frutos rojos con el azúcar en una cazuela hasta que hierva, y dejamos cocer quince minutos.

2.- Trituramos la mezcla y probamos. Si está demasiado ácida, añadimos azúcar. Ten en cuenta que el sabor debe ser ácido, para que contraste con el dulzor de la panna cotta.

3.- Pasamos el coulis por el colador chino, y reservamos en el frigorífico hasta el momento de degustarlo.

Y listo, dos elaboraciones rápidas, sencillas y buenísimas que no te puedes perder. Cuesta más enfriar la panna cotta que cocinarla. 

Yo la he preparado directamente en una copa de cristal y la he cubierto con el coulis, coronado con unas frutitas rojas y unas hojas de menta; ha quedado precioso y muy bueno.

Consejos:

- Antes de preparar el coulis, reservad unas frutitas para adornar nuestra panna cotta. Yo, en este caso, he elegido pequeños arándanos y grosellas. Y si disponemos de unas hojitas de menta, quedará perfecto.

- Yo prefiero preparar el coulis con frutas congeladas, que se encuentran con facilidad en el súper (Lidl y Mercadona, por ejemplo), porque me resulta más fácil y barato que comprar los frutos rojos frescos. Además, no es necesario descongelarlos y queda buenísimo.

- Si optáis por un molde, la panna cotta suele pegarse bastante. Ayuda a desmoldar sumergir unos segundos el molde en agua muy caliente; sólo unos segundos, porque de lo contrario la panna cotta podría fundirse, o sea pasar de sólido a líquido: una catástrofe.

- La opción de las copas o vasos de cristal es estupenda porque no hay que desmoldar, y queda muy bonito.

- El coulis debe tener un puntito ácido, para que contraste con el dulzor de la panna cotta.




viernes, 15 de septiembre de 2017

ARANCINI DE SPANAKORIZO


Esta propuesta es una "fusión" de las famosas croquetas de arroz relleno, las arancini alla siciliana, con spanakorizo, un riquísimo arroz griego con espinacas y queso feta. Y os aseguro que es un acierto rotundo, porque están buenísimas y, además es un plato de aprovechamiento, por si tenemos suerte y nos sobra un poco de este arroz. Os confieso que yo más de una vez he preparado de más adrede, para que sobre...porque estas "bolas" de arroz están buenísimas.

Ingredientes:

- Spanakorizo.
- Queso tierno.
- Harina.
- Dos huevos.
- Pan rallado casero o panko.
- Aceite de girasol.

Preparación:

Previamente a la preparación de las croquetas, el spanakorizo debe enfriarse en el frigorífico durante unas horas, para que formar las bolas no se convierta en una tarea imposible.

Una vez frío el arroz, cortamos pequeños dados de queso tierno. Seguidamente colocamos una cucharada de spanakorizo en una mano, ponemos un dado de queso en el centro, y formamos la bola cubriendo el queso con el arroz y apretando con ambas manos. Hay que procurar que el queso quede en el centro y totalmente cubierto con el arroz. Sólo necesitamos un poco de paciencia y cada vez nos saldrá mejor. Continuamos hasta terminar el arroz.

Preparamos tres platos: uno con harina, otro con dos huevos batidos, y el tercero con el pan rallado. Pasamos cada una de las bolas por la harina, el huevo y el pan rallado, por ese orden, las colocamos en una fiambrera, y las enfriamos en el frigorífico hasta el momento de freírlas. Es conveniente que se enfríen bien durante al menos una hora, para ayudar a que no se rompan al freírlas.

Preparamos un plato con papel de cocina, y una sartén honda con abundante aceite de girasol, y freímos nuestras arancini hasta que estén doradas por todos los lados. Hay que darles la vuelta con dos cucharas y mucho cuidado, para que no se rompan. Conforme sacamos las arancini de la sartén, las dejamos escurrir sobre el papel de cocina para eliminar el exceso de grasa.

Y listo, un plato de aprovechamiento casi mejor que el que sobró, el spanakorizo en este caso. Si las acompañamos con una ensalada verde, tendremos una comida de plato único. Os pongo una foto del interior de las arancini, que da una idea de lo ricas que están.



Consejos:

- Es necesario que el arroz esté bien frío para que se "pegue" bien y se puedan formar las arancini, y hay que apretarlo bien para que no se deshagan.

- Se pueden rellenar con el queso que más os guste, pero que funda bien. Yo en este caso prefiero utilizar un queso suave porque el spanakorizo ya contiene queso feta, cuyo sabor es más acentuado. 

- Se pueden congelar una vez empanadas, y freírlas directamente sin descongelarlas. Otra ventaja.

- Con esta misma técnica podemos aprovechar los restos de un ristotto, u otro arroz cremoso como el spanakorizo. 

¿Arancini alla siciliana?

Son unas croquetas de arroz, típicas de Sicilia, que se rellenan con carne picada cocinada con vino y tomate, y un dado de mozzarella. Se denominan arancini porque una vez fritas recuerdan al color y tamaño de pequeñas naranjas.







viernes, 8 de septiembre de 2017

MERLUZA EN SALSA DE CÚRCUMA



Cuando, hace unos años, comencé a visitar blogs gastronómicos, ésta fue una de las recetas que más llamaron mi atención, y una de las primeras que cociné. Y desde entonces la he preparado en muchas ocasiones, y se ha convertido en un clásico en casa. La pena es que no recuerdo a qué blog y cociner@ pertenece su autoría, pero aún así, felicidades, porque es una receta buenísima.

Es muy fácil; eso sí, hay que dejar el pescado con el adobo una noche en el frigorífico.

Ingredientes (para 4 personas):

- Cuatro porciones de merluza sin espinas.
- Tres cebollas.
- Medio litro de fumet.
- Una cucharada de cúrcuma.
- Una cucharadita de canela.
- Un manojo de perejil fresco.
- Arroz de grano largo.
- Aceite de oliva virgen.
- Pimienta negra recién molida.
- Nuez moscada rallada.
- Sal.

Preparación:

La noche de antes, limpiamos bien los lomos de merluza, quitando todas las espinas, y los colocamos en una fiambrera. Lavamos y picamos a cuchillo el perejil, y lo mezclamos con la cúrcuma, la canela, y cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen. Volcamos esta mezcla sobre el pescado y lo embadurnamos bien revolviendo con las manos. Tapamos y reservamos en el frigorífico toda la noche. 

Al día siguiente pelamos, lavamos y picamos las cebollas en brunoise, y las freímos en una sartén con un hilo de aceite de oliva virgen, sal, pimienta negra, y media cucharadita de nuez moscada rallada.

Mientras se fríe, escurrimos la merluza de su adobo y reservamos tanto la merluza como el adobo.

Cuándo la cebolla esté bien frita, añadimos el adobo reservado y el fumet. Cocemos cinco minutos, trituramos la salsa y la pasamos por un colador chino. Cubrimos una fuente de horno con esta mezcla y reservamos.

Sazonamos los lomos de merluza, y los marcamos en una sartén con un hilo de aceite de oliva virgen. Los ponemos sobre la salsa, y horneamos durante cinco minutos a 180º.

Lo ideal es acompañar esta riquísima merluza con arroz blanco, que coceremos en agua hirviendo con una cucharadita de sal, durante el tiempo indicado por el fabricante en el paquete. 

Sabemos lo que comemos: la cúrcuma.

La cúrcuma se obtiene de la raíz de la curcuma longa, de piel oscura y carne naranja con sabor picante y amargo. Utilizada tradicionalmente en la medicina china e india como antinflamatorio, se la conoce como azafrán de la India, por su utilización en su cocina como colorante en muchos platos, y es una de las especias que componen el curry.


martes, 5 de septiembre de 2017

GAZPACHO DE SANDÍA Y PIMIENTO


Sé que no se puede llamar gazpacho a una sopa fría con tres ingredientes, pero como lleva los mismos aliños, o parecidos, en casa lo llamamos así. Y lo que sí es cierto es que está buenísimo, perfecto como entrante en la comida o en la cena, o entre horas, súper refrescante y lleno de vitaminas. 

Podemos elegir entre el pimiento verde o el rojo, yo le pongo el que tengo en casa, y sale riquísimo.

Ingredientes:

- Un kilo de sandía sin corteza.
- Un kilo de tomates rojos.
- Medio pimiento verde o rojo.
- Tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- Pimienta negra recién molida.
- Una cucharada de vinagre.
- Una cucharadita de sal.

Preparación:

Quitamos la corteza a la sandía y la troceamos. Lavamos, pelamos y troceamos los tomates. Y lavamos y troceamos el pimiento quitando las pepitas y las hebras blancas que tiene dentro.

Metemos sandía, tomate y pimiento en el vaso de la batidora, añadimos aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta negra recién molida y vinagre.

Batimos hasta que se triture todo perfectamente, probamos y añadimos más aliños si es necesario. pasamos la mezcla por un colador chino, y enfriamos en la nevera. 

Queda bastante líquido, ideal para beberlo cuando nos apetezca.

Consejos:

- Imprescindible unos tomates maduros y dulces. Sé que es difícil, pero no imposible.

- Que la sandía esté en su punto óptimo de maduración, porque si está un poco pasada, el gazpacho se estropeará rápidamente.

- Yo siempre intento preparar para dos días, aunque a veces no pasa del primero.

- Las cantidades de aceite, sal, pimienta y vinagre son orientativas y pueden variar dependiendo del dulzor de la sandía, o de la acidez de los tomates. Lo mejor, probad la mezcla y aliñad a vuestro gusto.





viernes, 1 de septiembre de 2017

ENSALADA DE ALUBIAS BLANCAS CON BACALAO


Los expertos recomiendan comer legumbres tres veces a la semana. El calor del verano aconseja olvidar los guisos y potajes, y consumirlas en ensalada, fresquitas y muy apetecibles, como ésta que hoy os propongo, con alubias y bacalao, una combinación que siempre triunfa.

Como tantas otras recetas, la leí en un ejemplar de la revista Saber Cocinar.

Ingredientes:

- Un bote de alubias cocidas.
- 150 gramos de migas de bacalao.
- Un pimiento rojo.
- Un pimiento verde.
- Dos tomates rojos.
- Una cebolla tierna.
- 100 gramos de aceitunas negras.
- Cuatro huevos.
- Perejil fresco.
- Aceite de oliva virgen.
- Vinagre.
- Sal.

Preparación:

La noche de antes sumergimos las migas de bacalao en agua y las dejamos en el frigorífico tapadas. A la mañana siguiente, cambiamos el agua, y las devolvemos al frigorífico hasta la hora de consumirlas.

Y preparamos la ensalada: ponemos los huevos en un cazo o cazuela, donde quepan sin amontonarse, y calentamos hasta que hierva, añadimos una pizca de sal y cocemos durante diez minutos. Transcurrido este tiempo, los pasamos por agua fría y dejamos que se templen.

Mientras tanto, lavamos, pelamos y picamos en brunoise la cebolla tierna, los dos pimientos y los tomates. Cortamos en aritos las aceitunas negras, y enjuagamos las alubias en un escurridor bajo el grifo, para eliminar el líquido de conservación. Escurrimos también el bacalao utilizando un colador, para evitar el agua en la ensalada.

Mezclamos todos los ingredientes en un bol, excepto los huevos, aliñamos con una cucharada de vinagre y dos de aceite de oliva virgen y removemos con cuidado. Repartimos la ensalada en los platos, y ponemos en cada uno un huevo cocido pelado y cortado en cuatro trozos, espolvoreamos con perejil y servimos.

Consejos:

- Es mejor no añadir sal a la ensalada, y dejar que cada comensal se sirva a su gusto. No olvidemos que el bacalao es salado.

- Podemos dejar la ensalada preparada en el frigorífico, y añadir el aliño, los huevos, el bacalao y el perejil en el último momento.

- Si no os gusta el vinagre, no lo pongáis.

- Picar en brunoise es una técnica que consiste en cortar las hortalizas en pequeños daditos uniformes de unos cinco milímetros. 



sábado, 26 de agosto de 2017

BOCADILLO CUBANO




Si habéis visto la película Chef, seguro que recordaréis el sandwich o bocadillo cubano. Y seguro que, como yo, os hubierais comido uno en ese mismo instante. Por eso, al día siguiente busqué la receta en internet, y encontré más de lo que imaginaba. Y en cuanto puse en orden toda la información, me puse a ello, y en casa nos encantó.

Os animo a prepararlo, porque es un bocadillo riquísimo, para chuparse los dedos.

Ingredientes:

Para el mojo de cerdo:

- Un trozo de lomo de un kilo.
- 160 mililitros de aceite de oliva virgen.
- El zumo y la ralladura de una naranja.
- El zumo de una lima.
- Siete dientes de ajo.
- Una cucharadita de orégano seco.
- Una cucharadita de comino molido.
- Un manojo de cilantro fresco picado a cuchillo.
- Un manojo de hierbabuena fresca picada a cuchillo.
- Una cucharadita de sal.
- Pimienta negra recién molida.

Para los bocadillos:

- Pan baguette.
- El lomo, finamente cortado.
- Jamón cocido de pata cortado a cuchillo.
- Queso gruyère en finas lonchas.
- Mostaza dulce.
- Pepinillos encurtidos, de los grandes, en lonchitas finas.
- Mantequilla.

Preparación:

El día de antes batimos todos los ingredientes del mojo, excepto el lomo, y los ponemos en una bolsa zip. Quitamos el exceso de grasa al lomo, y lo metemos también dentro de la bolsa. Cerramos la bolsa, comprobamos que la carne queda bien bañada con su adobo, y la dejamos en el frigorífico de 12 a 24 horas, dándole la vuelta de vez en cuando para que el lomo absorba el mojo por todas partes.

Al día siguiente, sacamos el lomo y lo asamos en una bandeja de horno a 180º, regado con el mojo, durante una hora aproximadamente, o hasta que comprobemos que al pincharlo con una brocheta el jugo no sale rosa. Lo sacamos del horno, cubrimos con papel de aluminio, y lo dejamos reposar durante media hora. Destapamos y, cuando esté frío, lo cortamos en finas lonchas y reservamos.

Para preparar el bocata, comenzamos cortando el queso y los pepinillos en finas lonchas.

Seguidamente, pincelamos una sartén con el mojo que nos ha sobrado, y marcamos las lonchas de lomo, vuelta y vuelta. Hacemos lo mismo con las lonchas de jamón cocido.

Cortamos el pan, preparamos la mostaza, fundimos mantequilla en el microondas, y montamos nuestro bocadillo:

1.- Untamos cada mitad del pan, por dentro, con mostaza dulce al gusto.

2.- Ponemos unas lonchas de lomo sobre la mitad inferior del pan.

3.- Unas lonchas de jamón.

4.- Los pepinillos loncheados al gusto.

4.- Y el queso.

5.- Cerramos el bocadillo con la mitad superior, y pincelamos la corteza del pan por los dos lados con la mantequilla fundida.

6.- Lo tostamos en el grill eléctrico, o en la plancha.

Y listo, disfrute garantizado.

Consejos:

- Si sobra lomo, podemos congelarlo para un próximo bocadillo, que seguro que cae. También podemos aprovechar que cocinamos, y doblar las cantidades para congelar.

- Si no encontráis jamón cocido de pata de cerdo, también servirá un buen jamón cocido de lata.

- Imprescindible un buen pan, y un buen jamón, y el queso si es gruyère mucho mejor, por su sabor tan especial.

Sabemos lo que comemos:

El sandwich o bocadillo cubano es, como su propio nombre indica, originario de Cuba. También suele encontrarse en lugares de Estados Unidos con población cubana, y en otros países como Colombia y Panamá.


martes, 22 de agosto de 2017

TOMATE RELLENO DE GUACAMOLE CON MOZARELLA FRESCA



Hoy os traigo una propuesta rápida, fácil, rica y fresquita, ideal para este verano que no da tregua. Y también para cuando nos apetezca una ensalada distinta con una bonita presentación.

Ingredientes (para cuatro personas):

- Cuatro tomates rojos medianos.
- Guacamole.
- Una bola de mozzarella fresca.
- Lechugas variadas.
- Aceite de oliva virgen.
- Sal.

Preparación:

Lavamos los tomates, sin quitarles el pedúnculo, les hacemos un corte superficial en forma de cruz por la parte inferior, y los escaldamos en agua hirviendo. Retiramos y, cuando estén templados, los pelamos. Los cortamos por la mitad y los vaciamos retirando las pepitas, con cuidado para no romperlos. 

Cortamos la bola de mozzarella fresca en cuatro rodajas, rellenamos las dos mitades del tomate con el guacamole, colocamos una rodaja de mozzarella entre ambas, cerramos, y servimos sobre las lechugas aliñadas con aceite de oliva virgen y sal.

Consejos:

- Elegid tomates rojos y firmes, aproximadamente del mismo tamaño que la bola de mozzarella.

- Para escaldar los tomates calentamos agua en una cazuela amplia hasta que hierva, introducimos los tomates y los sacamos cuando el agua comience de nuevo a hervir. 

- Cuidado al vaciar los tomates porque se rompen con facilidad.

- Si tenéis guacamole casero, perfecto, y si no hay tiempo para prepararlo, el que venden en Mercadona está muy bueno.

- Las pepitas de los tomates las podemos guardar para añadirlas en ensaladas o tostadas.



viernes, 18 de agosto de 2017

ARROZ CON SALMONETES Y ALL-I-OLI DE AJO DORADO


Sin duda, este arroz es mi gran descubrimiento de este verano. Basado en una receta del gran Bruno Oteiza, es una delicia, y acompañado con el maravilloso all-i-oli de ajo dorado, cualquier calificativo se queda corto. Dos premisas para que sea inolvidable: un buen fumet y un sofrito sin prisas. 

Ingredientes para cuatro personas:

Para el fumet:

- Cabezas y espinas de pescado, o morralla.
- Dos zanahorias.
- Un puerro.
- Una cebolla.
- Una rama de apio.
- Un tomate rojo.
- Una cucharadita de colorante alimentario amarillo, en polvo.
- Aceite de oliva virgen.
- Sal. 

Para el arroz:

- Cuatro medidas de arroz redondo.
- Cuatro salmonetes grandes.
- Dos ajos finamente picados.
- Dos tomates rojos rallados, sin pepitas.
- Medio vaso de vino blanco.
- Cinco o seis hebras de azafrán.
- Una cucharadita de pimentón dulce. 
- Diez medidas de fumet.
- Aceite de oliva virgen.
- Sal.

Para el all-i-oli de ajo dorado:

- Dos dientes de ajo.
- Un huevo.
- Aceite de girasol.
- Sal.

Preparación:

Comenzamos por el fumet: limpiamos el pescado, y lo sofreímos en una olla amplia con un hilo de aceite de oliva virgen y una cucharadita de sal, hasta que se dore. Mientras tanto, pelamos, lavamos, troceamos las verduras, y las añadimos a la olla cuando el pescado esté dorado. Las freímos durante cinco minutos, y añadimos agua hasta cubrir el pescado y las verduras, y llevamos a ebullición. Cuándo hierva, sazonamos y añadimos una cucharadita de colorante alimentario amarillo. Cocemos durante dos horas, colamos, comprobamos el punto de sazón y rectificamos si es necesario, y reservamos.

Mientras cocinamos el fumet, lavamos los salmonetes, les quitamos la cabeza, y con un cuchillo afilado, sacamos los lomos y les quitamos todas las espinas. Reservamos los lomos de salmonete en el frigorífico.  

En una sartén, con una cucharada de aceite de oliva virgen, freímos las cabezas y espinas de los salmonetes con una pizca de sal, hasta que estén muy doradas. Las añadimos al fumet y lo volvemos a cocer a fuego lento. Colamos el aceite sobre una paella, que tendremos preparada previamente. Ponemos otra cucharada de aceite de oliva virgen en la misma sartén, sofreímos dos dientes de ajo enteros, retiramos, y marcamos los lomos de salmonete ligeramente; los reservamos, y colamos este aceite también sobre nuestra paella. De este modo obtenemos un aceite con el sabor y el aroma de los salmonetes para cocinar el arroz. 

Con los dientes de ajo que hemos dorado, vamos a preparar el all-i-oli. Los fileteamos y los introducimos en el vaso de la batidora junto con un huevo, una cucharadita de sal, y un chorrito de aceite de girasol. Batimos hasta que emulsione la mezcla, y continuamos añadiendo aceite de girasol en chorro fino, hasta obtener un all-i-oli espeso. Comprobamos  el punto de sazón, y rectificamos si es necesario. Reservamos en el frigorífico.

Seguidamente pelamos y picamos muy fino los ajos, rallamos los tomates sin pepitas, y reservamos por separado. Preparamos el pimentón, azafrán y cuatro medidas de arroz. Calentamos el aceite de salmonete en la paella, y sofreímos el ajo a fuego lento para que se dore, añadimos el tomate y lo freímos hasta que comience a pegarse en el fondo de la paella. En ese momento, añadimos el pimentón y las hebras de azafrán, damos una vuelta, e incorporamos el arroz. Removemos bien para que cada grano de arroz se impregne del sofrito. Agregamos medio vaso de vino blanco, y dejamos que evapore durante un minuto. A continuación regamos con el caldo, diez medidas (dos por cada medida de arroz y otras dos "para la paella"). Cocinamos a fuego fuerte los primeros cinco minutos, bajamos el calor al mínimo, y seguimos cociendo durante quince minutos más. Cuándo resten dos minutos para finalizar la cocción, colocamos los salmonetes reservados sobre el arroz, con la piel hacia arriba, terminamos de cocinar, apagamos el fuego, y listo. 

Un arroz con un sabor increíble, que junto con los salmonetes y el all-i-oli de ajo dorado es exquisito. 

Consejos:

- Imprescindible el arroz redondo para que absorba los sabores.

- En mi tierra, Valencia, al arroz cocinado en paella se le añaden dos medidas extra para que el arroz se cueza perfectamente.

- Imprescindible quitar todas las espinas al pescado, para disfrutar de este arroz sin accidentes. Lo ideal es hacerlo con unas pinzas especiales para desespinar y, en cualquier caso, comprobar que no queda ninguna espina pasando repetidamente los dedos sobre la carne del pescado.

- No es necesario añadir ningún otro ingrediente a este arroz, no lo necesita y, además, ocultaría el gran sabor del salmonete.

- El ajo dorado aporta suavidad y matices muy especiales al all-i-oli.





 

miércoles, 9 de agosto de 2017

SPAGHETTI CON SETAS



Otra maravillosa receta de la "biblia" de la auténtica gastronomía italiana. Por supuesto, hablo del libro de cocina más vendido del mundo, "La cuchara de plata", un regalo de mi familia que no me canso de leer, con más de dos mil recetas buenísimas. 

Ingredientes para 4 personas:

- 300 gramos de spaghetti. 
- 300 gramos de setas.
- Una cebolla.
- Medio vaso de vino blanco.
- Tres cucharadas de tomate concentrado.
- 50 gramos de queso parmesano recién rallado.
- Aceite de oliva virgen.
- Sal.

Preparación:

Pelamos, lavamos y picamos en brunoise la cebolla, y reservamos.

Lavamos y picamos muy pequeñas las setas, y las colocamos en un escurridor para que suelten el agua.

Mientras tanto, sofreímos la cebolla a fuego lento con un hilo de aceite de oliva, hasta que esté transparente. Añadimos las setas bien escurridas y freímos durante unos cinco minutos. Añadimos 125 mililitros de agua (medio vaso), y una pizca de sal. Agregamos el vino blanco, y cocemos durante cinco minutos para que evapore el alcohol. Incorporamos entonces el tomate concentrado, y cocinamos durante treinta minutos a fuego lento.

Cocemos la pasta en abundante agua hirviendo con sal durante el tiempo indicado por el fabricante en el paquete, escurrimos y la añadimos a la salsa de setas. Damos unas vueltas para que la pasta se integre con la salsa, y servimos con parmesano recién rallado.

Fácil y rico.


martes, 25 de julio de 2017

ESPÁRRAGOS BLANCOS CON MAYONESA DE ANCHOAS Y LIMA


Otra receta de los Hermanos Torres, ideal para el verano. Los que veis en la foto son espárragos frescos, pero como es un producto de temporada, y no siempre los encontramos en el mercado, en otras ocasiones he optado por los espárragos en conserva, y el resultado es estupendo. Además, con esta opción, tendremos un entrante riquísimo listo en un momento. 

Ingredientes:

- Un manojo de espárragos blancos.
- Sal.
- Azúcar.
- Un huevo.
- Media lima.
- Dos anchoas grandes.
- Aceite de girasol.
- Brotes verdes, hojas de perejil, pequeñas hojas de albahaca...
- Huevas de trucha o salmón. 

Preparación:

Comenzamos: Lavamos, secamos y pelamos los espárragos con un pelador desde la yema hasta la base del tallo, y cortamos la parte dura del tronco. Los juntamos y los atamos con hilo de cocina.

Preparamos una cazuela alta con agua que cubra los espárragos hasta las yemas. Se colocan en vertical, y las yemas deben quedar fuera del agua. Calentamos el agua hasta que hierva suavemente, y añadimos  media cucharadita de sal y un cuarto de cucharadita de azúcar por cada litro de agua que hayamos puesto en la cazuela. Introducimos los espárragos en el agua apoyados sobre su tronco, y cocemos durante diez minutos, aproximadamente desde que el agua comience de nuevo a hervir, cuidando que hierva lentamente, no a borbotones. 

Podemos comprobar si están cocidos pinchando con una brocheta o un tenedor. No deben quedar excesivamente blandos porque absorben más agua. Transcurrido el tiempo de cocción, apagamos el fuego y retiramos del calor. Tumbamos los espárragos en la cazuela para que el agua cubra las yemas, y dejamos reposar cinco minutos. Sacamos del agua, los desatamos y dejamos que escurran sobre papel absorbente.

Mientras tanto, preparamos nuestra mayonesa: Ponemos un huevo en el vaso de la batidora con el zumo de media lima y las anchoas, y cubrimos con aceite de girasol. Trituramos con la batidora, y vamos añadiendo aceite en un hilo hasta que la mayonesa se cuaje. Comprobamos el punto de sazón, y añadimos sal si es necesario. Introducimos la mayonesa en una manga pastelera y reservamos en el frigorífico.

Abrimos los espárragos con un cuchillo, pero sin llegar a cortarlos del todo, y los disponemos en un plato llano. Rellenamos con la mayonesa de anchoa, y añadimos las huevas y brotes verdes. Y listo, a disfrutar del verano.

Consejos:

- Por supuesto, si compramos espárragos blancos frescos y los cocemos en casa tendremos un plato maravilloso. Pero también podemos optar por comprarlos cocidos, que también están ricos.

- No le pongas sal a la mayonesa hasta que la pruebes, porque las anchoas son saladas. Seguramente no la necesitará.

- Para cocer los espárragos, lo mejor es colocarlos en la cazuela e ir añadiendo agua, midiéndola, hasta que queden cubiertos, excepto las yemas, luego los sacamos, llevamos el agua a ebullición, los introducimos de nuevo, y cocemos durante el tiempo indicado.

- Es necesario medir el agua para saber cuánta sal y cuánta azúcar tenemos que añadir. 
 


jueves, 20 de julio de 2017

COUS COUS CON VERDURA, SALMÓN FRESCO, MENTA Y PISTACHOS.


Hoy os traigo una receta riquísima, con salmón fresco, un  cous cous muy especial, y el toque final de los pistachos y la menta. Un plato fácil y ligero, ideal para el verano, que encontré en uno de los números de la revista Saber cocinar.

Y, además, es plato único: pasta, verdura, pescado y frutos secos. 

Ingredientes para cuatro personas:

- Cuatro filetes de salmón fresco, sin piel y sin espinas.
- 250 gramos de cous cous.
- 250 mililitros de agua.
- Una cebolla.
- Dos zanahorias.
- Un calabacín.
- Un tomate rojo y maduro.
- 50 gramos de pistachos pelados.
- Unas hojitas de menta.
- Pimienta negra recién molida.
- Una cucharadita de orégano seco.
- Media cucharadita de comino molido.
- Aceite de oliva virgen.
- Sal.

Preparación:

Comenzamos con la verdura: pelamos , lavamos y cortamos en dados muy pequeños, la cebolla, las zanahorias, el calabacín (sin pelar), y el tomate (sin pepitas), y reservamos sin mezclar.

En un hilo de aceite de oliva sofreímos la cebolla con una pizca de sal, hasta que comience a dorarse, añadimos las zanahorias y el calabacín y seguimos friendo hasta que se doren. Añadimos el orégano y el tomate, removemos, apagamos el fuego, comprobamos el punto de sazón y rectificamos si es necesario. Reservamos.

Mientras se fríen las verduras, ponemos el cous cous en un recipiente amplio con una cucharadita de sal y media cucharadita de comino molido. Llevamos a ebullición 250 mililitros de agua (un cuarto de litro), y la vertemos sobre el cous cous, añadimos una cucharada de aceite de oliva virgen, removemos, y reservamos tapado con un paño para que se hidrate.

Troceamos los pistachos con la mano, y lavamos y picamos a cuchillo las hojas de menta si son grandes, si son pequeñas las dejamos enteras. Reservamos.

Limpiamos los lomos de salmón, quitándoles la piel y las espinas, y los cortamos en dados. Salpimentamos y los salteamos en una sartén con un hilo de aceite. 

Calentamos de nuevo la verdura en la sartén, añadimos el cous cous hidratado, y mezclamos integrando todos los ingredientes.

Y al plato: una base de cous cous, sobre él los dados de salmón, los pistachos, y  por último la menta. Muy, muy, muy bueno.

Consejos:

- Para hidratar el cous cous, necesitamos la misma cantidad de líquido que de pasta. Y es conveniente añadir aceite o mantequilla para que no se apelmace.

- Importantísimo retirar todas las espinas del salmón, para que nadie se lleve una sorpresa desagradable.

- El tomate se cocina ligeramente con el calor del resto de verduras.

- El salmón no hay que cocinarlo en exceso porque se reseca. 


viernes, 7 de julio de 2017

HOJALDRE DE FRUTA CON CREMA PASTELERA


Estamos en el mejor momento del año para disfrutar de un hojaldre con fruta y crema pastelera, porque en verano es cuando más variedad tenemos en los mercados. Yo he elegido fresas, kiwi, melocotón, frambuesas y cerezas, pero cualquier combinación estará buenísima; elige la que más te guste y decídete porque lo único que puede resultar un pelín complicado es la crema pastelera, pero si sigues la receta, sale seguro.

Ingredientes:

- Una lámina de hojaldre.
- Un melocotón.
- Un kiwi.
- Cuatro fresas.
- Diez frambuesas.
- Ocho cerezas.
- Dos cucharadas de mermelada de melocotón.

Para la crema pastelera:

- 250 mililitros de leche.
- 250 mililitros de nata para montar.
- 3 yemas de huevo.
- 70 gramos de azúcar.
- 40 gramos de maizena.
- Piel de limón.
- Menta fresca.

Preparación:

Comenzamos con la crema pastelera: calentamos la leche, la nata, la piel de limón y la mitad del azúcar hasta que hierva.

En un bol, mezclamos las yemas de huevo con la maizena y la otra mitad de azúcar. 

Preparamos un bol con agua muy fría, donde quepa el cazo o cazuela donde vamos a calentar la crema. No hay que poner demasiada agua porque podría rebosar y mojar la crema.

Añadimos el líquido caliente al bol, poco a poco, mientras removemos con un batidor de varillas para evitar que cuaje el huevo. Colamos y calentamos de nuevo hasta que hierva, removiendo siempre con las varillas, y comprobaremos como la crema va espesando paulatinamente. Retiramos del fuego y metemos el cazo con la crema, dentro del bol con agua fría (sin que entre agua en la crema). Dejamos enfriar y reservamos en el frigorífico tapado con papel film, o en un tuper bien cerrado.

Precalentamos el horno a 180º, y horneamos el hojaldre durante aproximadamente quince minutos en una bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado, o hasta que se dore sin quemarse. Lo sacamos del horno, enfriamos sobre una rejilla y reservamos tapado con un paño.

Lavamos, pelamos y fileteamos el melocotón, kiwi y fresas, lavamos y deshuesamos las cerezas, y lavamos las frambuesas. Reservamos bien escurridas y tapadas en el frigorífico, o a temperatura ambiente si no hace calor.

Este postre se monta justo antes de comerlo, para que el hojaldre no se reblandezca. Repartimos una capa generosa de crema pastelera sobre el hojaldre, dejando un centímetro libre en el borde, y colocamos las frutas sobre ella. Templamos unos segundos en el microondas la mermelada de melocotón, y pincelamos la fruta. Y os aseguro que no quedará ni una miga.

Consejos:

- La crema pastelera debe estar fría, por eso es conveniente prepararla con anticipación.

- Personalmente, el hojaldre que más me gusta es el que venden en Lid'l. No en vano es uno de sus productos estrella.

- Creo que es buena idea preparar porciones individuales, porque el hojaldre se rompe al cortarlo.



 

sábado, 1 de julio de 2017

PIZZA DE HORTALIZAS CON ACEITUNAS


Sin duda, ésta es mi pizza favorita, y además creo que es una opción muy saludable y mediterránea, con masa casera, y hortalizas frescas.

Ingredientes:

Para la masa (salen cuatro pizzas):

- Medio kilo de harina de fuerza.
- 250 ml. de agua.
- 12 gramos de levadura fresca (media pastilla).
- Una cucharada de aceite de oliva virgen extra.
- Una cucharadita de sal.


Para el relleno:

- Dos cucharadas de tomate frito casero (receta aquí).
-  Medio pimiento verde.
- Un tomate rojo.
- Medio calabacín.
- Una cebolla tierna.
- Queso mozzarella rallado.
- Aceitunas negras sin hueso.
- Aceite de oliva virgen.
- Orégano o albahaca.

Preparación: 

Comenzamos con la masa.  Pesamos la harina y la ponemos en un bol, añadimos una cucharadita de sal, una cucharada de aceite de oliva, y la levadura fresca disuelta en los 250 ml. de agua templada. Mezclamos bien, volcamos en la superficie de trabajo, previamente enharinada, y amasamos durante al menos diez minutos hasta obtener una masa elástica. Formamos una bola y dejamos levar tapada con un paño en un lugar tranquilo y sin corrientes de aire.  Por supuesto, también podemos preparar la masa en una amasadora, nos facilitará mucho la labor.

Cuándo la masa haya doblado su volumen, la volcamos en la encimera, previamente enharinada, y la dividimos en cuatro porciones (hay masa suficiente para cuatro pizzas redondas). Tomamos una porción, formamos una bola, y la estiramos con un rodillo dándole la forma deseada, y procurando que quede una masa fina. La trasladamos a la bandeja de horneado, que previamente habremos pincelado con aceite, y la dejamos reposar unos 15 minutos.


Mientras tanto, lavamos y cortamos las hortalizas, el calabacín y el tomate en finas lonchas, la cebolla y el pimiento en aros. Y fileteamos también las aceitunas negras.

Y montamos la pizza, en diez sencillos pasos:

1.- Un hilo de aceite de oliva virgen sobre la masa.
2.- Dos cucharadas de tomate frito casero, que cubran toda la masa, excepto el borde.
3.- El calabacín loncheado.
4.- El pimiento verde .
5.- Los aros de cebolla tierna.
6.- Una pizca de sal sobre las hortalizas.
7.- Una capa generosa de queso mozzarella rallado.
8.- Las aceitunas.
9.- Las rodajas de tomate.
10.- Una pizca de sal sobre el tomate.

Y al horno, hasta que la masa esté crujiente y el queso fundido. Espolvoreamos sobre la pizza orégano al gusto, o unas hojitas de albahaca fresca. 

Riquísima, y nada que ver con las pizzas preparadas que venden en el súper. 

Consejos:

- Cuando traslado la masa a la bandeja de horno, doblo los bordes de la pizza sobre sí misma, creando una especie de cordón que impide que los ingredientes rebosen y manchen el molde o el horno. Así me libro de los restos pegados difíciles de limpiar.

- Esta pizza admite otros ingredientes, como pimiento rojo, champiñón, alcachofa, aceitunas verdes....imaginación al poder.

- Si tenemos una mandolina, es el momento de utilizarla para lonchear el calabacín. Y si no, a cuchillo procurando que sean finas.

- Una vez montada la pizza con todos los ingredientes, debe entrar al horno lo antes posible, para que la masa no se humedezca en exceso.